Salud y Cuidados del Carlino

carlino1

 

 

Hay que tener cuidado con su naricita, ya que al ser tan pequeña no les refresca tanto como las razas de narices grandes, y hay que ejercitarle pero no sobrecalentarle. Y como todas las razas con pliegues en su piel, deben vigilarse para que no quede humedad y no se le hagan heridas. Siempre hay que secarlo bien después del baño, sobre todo por los pliegues que decimos. Para el pelaje lo mejor es usar periódicamente un guante de crin, alternativamente con un paño de franela suave. Con una vez a la semana es suficiente.
Con el juego basta para tenerlo contento y con caminatas al aire libre se mantiene bien ejercitado. Hay que tener especial cuidado con su alimentación, ya que le encanta comer y por ello tiene tendencia al sobrepeso.
El carlino tiene una caída natural de los globos oculares llamada exoftalmia, que con respecto a otras razas de perros, los hace más proclives a padecer infecciones en los ojos. Por eso hay que también prestarles atención.